Tenencia de una segunda moneda durante períodos de inflación
En algunas economías Latinoamericanas durante períodos recientes de alta tasa de inflación, el dólar estadounidense ha sido usado en forma común como una segunda moneda. Es para beneficio del gobierno o de la economía restringir el uso doméstico de una segunda moneda? Más específicamente, si las transacciones deben realizarse en la moneda doméstica, debe el gobierno restringir el derecho de sus ciudadanos a mantener una moneda extranjera? Esta pregunta se sitúa en el espíritu del problema del señoreaje óptimo.